El autor desde este artículo, Alejandro Serrato es de Arriate (Serranía de Ronda). Es sindicalista del SAT y miembro del Área de Soberanía Alimentaria del Sindicato de Obreros del Campo, también es delegado internacional por el SOC en la coordinadora europea de Vía Campesina.

Recuerdo como mi abuelo me contaba las luchas que llevaron acabo en un cortijo a pocos kilómetros de Arriate. A base reivindicaciones, negociaciones, consiguieron que la jornada se viese reducida a 6 horas.  Nada fue fácil, me contaba cómo se negaron a seguir con las escarda de la “matalahuga” si no le reducían la jornada, exponiéndose a que el manijero buscara otros trabajadores de otros puntos de la serranía de Ronda. Después de varios día en aquellas tierras, sin abandonar su lugar de  trabajo, pero sin realizar la escarda, consiguieron que fuera respetado lo acordado, la jornada de 6 horas, hablo del 1960. Después de 55 años, veo como aquellas luchas que realizaron muchos trabajadores y trabajadoras en el medio rural,hoy en pleno siglo XXI y en el ecuador 2015 son dinamitadas por la burguesía capitalista reinante en el medio rural andaluz, obligando a jornaleros y jornaleras a trabajar sin percibir un salario, trabajando solo por las peonadas, en el mejor de los casos. El medio rural andaluz está condenado al subdesarrollo si no somos capaces de unir nuestras luchas, si mujeres y hombres no unificamos nuestras acciones, nuestras reivindicaciones. La gran burguesía terrateniente en los pueblos del medio rural de muestro país, tiene desde hace mas de 500 años un objetivo claro, mantener la posesión de la tierra. Tierra expropiada al pueblo andaluz entre la nobleza y la iglesia, expulsando al campesinado andaluz de ellas, dejando a miles de andaluces y andaluzas en la miseria absoluta. De esta forma se aseguraban una mano de obra barata, tanto para las labores en el campo, como para las tareas domésticas. (Ilustración de Helios Gomez (1905-1956) gitano anarquista de Triana, que vivió exiliado en la URSS. Ilustración tomada de sus primera obra Días de Ira.)

Después de 500 años se siguen dando estas mismas condiciones, gracias a un gobierno andaluz del PSOE continuista de las políticas del régimen  Franquista, qué eligieron la opción del subsidio agrario para forzar el abandono de luchas históricas como es la lucha por el reparto de la tierra por la Reforma agraria. Mediante este subsidio por desempleo diseñado por la burguesía capitalista y el gobierno andaluz, y limitando los cultivos alternativos en  el campo, a una sola actividad, al monocultivo del olivo,  se aseguran que gran parte del año estos trabajadores y trabajadoras sin tierra estén sin trabajo y a su entera disposición, por unos míseros euros y algo de comida.  Principalmente las jornaleras para las tareas domésticas y los jornaleros para las pequeñas reparaciones en sus cortijos, sus domicilios en el  pueblo y poner apunto sus piscinas. Y no solo su ambición por explotar al trabajador local llega ahí, si no que cometen actos fraudulentos como la venta de peonadas a las jornaleras y jornaleros . La burguesía no siembra sus tierras y los jornaleros no pueden conseguir las peonadas suficientes ni tan siquiera para acceder a ese insultante subsidio por desempleo y  tienen que comprar los  jornales. No lo hacen solo para sobrevivir, si no para cuando lleguen a la jubilación tener una pensión mínima, esta burguesía ha creado una micro-economía de subsistencia en el medio rural para disponer a cualquier hora y día de jornaleros y jornaleras ,en definitiva asegurarse que no emigren a la ciudad y así tener los 365 días de año  mano de obra barata.

Desde organizaciones como Vía Campesina Europa, en la que se encuentra el Sindicato de Obreros del Campo (hoy integrado en el Sindicato Andaluz de Trabajadores/as) se están dando pasos muy importantes. Mediante las directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques en el contexto de la seguridad alimentaria y la soberanía alimentaria. La gobernanza de la tenencia  es un elemento fundamental y crucial para determinar si las personas, comunidades y otros grupos consiguen adquirir aquellos derechos y deberes que les permitan utilizar y controlar la tierra.  No solo como solución al acceso a la tierra, si no como forma de erradicar el hambre y la pobreza llevando acabo un uso sostenible del medio ambiente. Solo con acceso a estos recursos como medio de vida de las zonas rurales , se puede posibilitar la salida al subdesarrollo en el que se encuentra el medio rural andaluz. Si conseguimos acceder a la tierra, mediante la formación, la unión de los trabajadores y trabajadores, y la creación de proyectos alternativos agrícolas de futuro,posibilitaremos la incorporación tan fundamental como es la de los jóvenes. A través de proyectos de cooperativas, o trabajos comunales de otras características, haciéndolesver que la agricultura, la Reforma agraria no es una reivindicación que solo está cargada de simbolismo histórico, si no que esta más presente que nunca para desarrollarnos como pueblo, y para darle una salida digna a esta crisis diseñada por el sistema capitalista de producción, desde una visión alternativa a los cultivos convencionales y el desarrollo de la agro-ecología, la trasformación de las materias primas y la soberanía alimentaria.

Por eso las luchas por el uso social de la  tierra y por la Reforma agraria, debe caminar más allá de una reivindicación histórica del SAT y la de su brazo político como es la Candidatura Unitaria de Trabajadores. En Andalucía las nuevas formaciones políticas surgidas a raíz del 15-m, como Podemos, candidaturas de unidad popular, y otras formaciones municipalistas, junto con la unidad de las Marchas por la Dignidad y las Mareas ciudadanas, tienen que tomar como bandera nuestras luchas históricas.  Deben entender lo que significa para Andalucía estas reivindicaciones, ya que la tierra es la columna vertebral , y la única industria que puede sacar del subdesarrollo a esta tierra. Deben apostar estas formaciones de modo sincero  por la agro-ecología y la soberanía alimentaria como proyecto de futuro. La soberanía alimentaria, es la lucha anticapitalista del mundo rural que pide el cambio desde un modelo agrario convencional que no solventa el problema de la alimentación mundial y acelera el cambio climático, hacia un modelo más igualitario, mas ecológico y más humano.

Esta luchas histórica del pueblo andaluz, con una clara tradición revolucionaria, que se constituyeron en sindicatos y en movimientos que desarrollan acciones directas contra la propiedad privada de la tierra que monopolizan la nobleza y la iglesia hoy sigue teniendo su italidad en las ocupaciones de tierras, en el Humoso, en Somonte, en lasTurquillas, en las cooperativas jornaleras. A día de hoy estas reivindicaciones deben ser empuñadas por los agentes del  nuevo panorama político. Las nuevas formaciones de izquierda tienen que obligar a estos representantes de la burguesía a darle un uso social a la tierra, a ponerlas en producción con cultivos que generen una gran mano de obra y  la puesta en marcha de industrias de trasformación de los productos agrícolas. De este modo dejaremos el valor añadido en Andalucía, y generaremos una gran demanda de empleo que un gran sector de la sociedad andaluza que se encuentra desocupado.

Estas formaciones de la izquierda andaluza, tienen que coger el testigo de estos movimientos de jornaleros y jornaleras sin tierra, y al llegar al Gobierno poner en marcha estas reivindicaciones, llegando a la expropiación de estas tierras si no acceden a darle un uso social. Tierras que les fueron arrebatadas a los campesinos y campesinas andaluzas en el proceso de colonización.

Si cumplen con estas reivindicaciones históricas de la izquierda andaluza, desde la soberanía alimentaria y la agro-ecología como el anticapitalismo del medio rural, podemos trasformar el presente y futuro de nuestro país.

Font: https://www.diagonalperiodico.net/blogs/grupo-juan-diaz-del-moral/la-soberania-alimentaria-es-la-lucha-anti-capitalista-del-mundo